
Primer curso de Formación Profesional Básica
El cuerpo humano y la salud
La función de relación. Receptores sensoriales.
Centros de coordinación: sistema nervioso y sistema endócrino.
Órganos efectores.
Análisis general de la función de relación y su importancia.
La función de relación es el conjunto de procesos que permiten al organismo detectar cambios en el medio interno y externo, procesarlos y elaborar respuestas adecuadas para adaptarse a ellos.
Implica tres elementos fundamentales: receptores sensoriales (captan estímulos), centros de coordinación (procesan información) y órganos efectores (ejecutan respuestas).
Cuando retiras la mano de un objeto caliente, esquivas un balón que viene hacia ti o sientes hambre, estás experimentando la función de relación en acción.
Mientras la nutrición se ocupa del procesamiento de materia y energía, la relación gestiona información para coordinar el funcionamiento del organismo y su interacción con el entorno.
Permite el aprendizaje y adaptación individual
Facilita la comunicación y cooperación
Protege del peligro y satisface necesidades básicas
Mantiene el equilibrio interno del organismo
La función de relación es esencial para nuestra supervivencia y desarrollo.
Nos permite identificar peligros (como fuego o alimentos en mal estado), mantener nuestro equilibrio interno (regulando temperatura, sed y hambre), interactuar socialmente (mediante el lenguaje y las emociones) y aprender de nuestras experiencias para adaptarnos mejor al entorno cambiante.
Los ojos captan la luz a través de la córnea y el cristalino, que la enfocan en la retina. Allí, las células fotorreceptoras (conos y bastones) transforman la luz en impulsos nerviosos que viajan al cerebro por el nervio óptico.
El oído externo capta las ondas sonoras y las dirige al tímpano. El oído medio amplifica estas vibraciones y las transmite al oído interno, donde las células ciliadas del órgano de Corti las convierten en impulsos nerviosos.
La lengua contiene papilas gustativas que detectan cinco sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo y umami. Estos receptores envían información a través de nervios craneales hasta el cerebro para su interpretación.
La nariz posee células receptoras olfativas en la pituitaria que detectan moléculas volátiles. Estas células envían señales directamente al bulbo olfatorio y luego al sistema límbico y la corteza cerebral.
La piel contiene diversos receptores táctiles como los corpúsculos de Meissner (tacto fino), de Pacini (presión), discos de Merkel (presión continua) y terminaciones nerviosas libres (dolor y temperatura) que transmiten información al sistema nervioso central.
El cerebro humano contiene aproximadamente 86.000 millones de neuronas y puede procesar hasta 11 millones de bits de información por segundo.
El sistema nervioso autónomo se divide en simpático (activación en situaciones de estrés) y parasimpático (relajación y recuperación).
A diferencia del sistema nervioso que usa impulsos eléctricos, el sistema endocrino utiliza mensajeros químicos (hormonas) transportados por la sangre para regular funciones corporales a largo plazo como crecimiento, metabolismo, reproducción y respuesta al estrés.
Número aproximado de músculos en el cuerpo humano.
Son los efectores que permiten el movimiento, desde levantar un brazo hasta el latido cardíaco.
Existen músculos
Número estimado de glándulas sudoríparas en el cuerpo humano, que son solo un tipo de las numerosas glándulas efectoras.
Los órganos efectores son los encargados de ejecutar las respuestas elaboradas por los centros de coordinación.
Las respuestas pueden ser:
Por ejemplo, ante una situación de peligro, los músculos se preparan para huir mientras las glándulas suprarrenales secretan adrenalina para aumentar el ritmo cardíaco y la respiración.
Los receptores sensoriales como los ojos, oídos o terminaciones nerviosas de la piel detectan cambios en el entorno interno o externo y los convierten en impulsos nerviosos.
Las neuronas sensoriales o aferentes transmiten los impulsos nerviosos hacia los centros de coordinación a través del sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y el sistema endocrino procesan la información recibida, la comparan con experiencias previas y elaboran una respuesta adecuada.
Las neuronas motoras o eferentes transmiten órdenes a los órganos efectores (músculos y glándulas), que ejecutan la respuesta apropiada al estímulo inicial.
Cambio en el medio interno o externo
Captación y transducción del estímulo
Integración de información y elaboración de respuesta
Realización de la acción por órganos efectores
Ajuste del organismo a la nueva situación
Este esquema muestra el flujo constante de información en el organismo.
Por ejemplo, si tocas un objeto caliente (estímulo), los receptores de temperatura en la piel (receptores) envían señales al cerebro y médula espinal (procesamiento), que ordena a los músculos del brazo (efectores) retirar la mano (respuesta), permitiéndote evitar una quemadura (adaptación).
Captación y procesamiento de información
Procesos:
Sistemas implicados:
Interacción con el medio interno y externo
Funcionamiento voluntario e involuntario
Orientada a la adaptación y supervivencia
Khan Academy: Vídeos y ejercicios sobre biología humana (disponible con subtítulos en español).
Video: Viaje al interior del cuerpo humano

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Test: Función de relación (biología - tema6 3 eso - función de relación)
Todos los juegos (Test): Función de relación (biología - tema6 3 eso - función de relación) - Contesta a las cuestiones sobre las distintas etapas e la función de relación y las estructuras responsables de llevarlas a cabo.
Ciencias Aplicadas: Función de relación